El día clásico (II PARTE)

Publicado por Gusty , domingo, 28 de marzo de 2010 15:58

Por fin saliste de la cárcel de la juventud, sentís como la brisa rosa tus mejillas , a paso apresurado llegas a la esquina esperando que tu amable padre/madre o tutor te recoja en su hermoso auto, cuando la vibración del celular perturba tu muslo derecho indicándote que tenes que sacarle el modo vibrador porque por fin sos libre, lo sacas tranquilamente sin el riesgo de que la gorda profesora de alguna materia inservible te lo secuestre, levantas levemente la tapita en espera de un mensaje de aquel/lla chico/a con la que queres intimidad hace tres meses pero no te da ni la hora (porque ya la tenes en el celular), la fantasía se frustra cuando lees el mensaje de tu madre con un cariñoso: VOLVETE EN COLECTIVO.

Cuando emprendes el camino hacia la parada del colectivo sentís que tu estomago se retuerce del hambre, y haces la conjetura de que si tu madre no puede ir a buscarte al cole es porque está ocupada, por lo tanto tenes que cocinarte por enésimo día repetido un nutritivo arroz blanco porque te da lo que se llama PAJA hacerte algo más contundente o no tenes la menor idea de cómo hacerlo y las ganas de aprender jamás estarán encendidas.

Lo positivo de esto es que no siempre sos el único que tenes que desafiar a la fuerzas del transporte público, siempre esta ese compañerito que no emite sonido alguno y a veces te hace dudar si aun respira, esperando el colectivo con una paciencia eterna.- Hola!- decís intentando entablar una relación que este ente inanimado ,- Ho….la- te responde con su entrenada cara de ojete, pensando para tus adentro te das cuenta que la conversación ya fue suficientemente nutritiva y hablar con este muchacho es menos productivo que jugar a la casita robada con un pan dulce.

Desde el horizonte se ve algo que sobresale, ya el solo hecho de tomarse el colectivo te da placer, como no podía ser de otra manera 66 personas amontonadas disfrutan de una aventura en el transporte público, primero sube tu nuevo amigo el raro, con el medio escalón que te queda libre intentas hacer equilibrio para no quedar reventado contra el asfalto, luego de 6 cuadra logras llegar a la lectora de tarjeta, y obviamente al introducir la tarjeta te salta el hermoso cartel rojo de error, se te desimanto la tarjeta con 18 pesos, y lentamente el dolor empieza a aparecer en la billetera, por suerte está tu amigo, el calladito, que el lector lo acaba de delatar $ 8.90, -No me prestarías un boletito?- le imploras con tu mejor cara angelical, - No, tengo saldo- contesta el muy hijo de puta…
continuara…

El día clásico ( I PARTE)

Publicado por Gusty , martes, 16 de marzo de 2010 17:20

Te levantas antes de las 7 de la mañana de una manera perturbadora, nose muy bien porque siempre que te tenes que levantar temprano, la cama esta súper calentita, mas cómoda que lo normal. Cuando despertarse es obligación la cama se transforma en una tentación cotidiana inalcanzable. Dormido completamente recorres tu casa y realizas las tareas matutinas casi por reflejo.

Llegas a la escuela y siempre buscan algo para perturbarte, el buzo equivocado, el pelo largo, la barba, el pircing, la tanga fucsia, a no esa está permitida por ahora, además siempre está el clásico modulo para sacar que te olvidaste porque quedo anotado y perdido en una hoja de apuntes que termino en la cabeza de algún compañerito de salón. Y cuando ese hermoso proyectil bailaba en el aire, la profesora rellenita que te viene perturbando desde las pautas de convivencia que tu madre firmo con birome de color porque esta mas perdida que Papa Noel en Agosto, voltea y te llama por el apellido mal pronunciado, con mucha suerte te pedirá amablemente que levantes el papelito y lo tires al cesto, pero si la señora profesora viene del salón de al lado donde le acaban de poner una chinche de dimensiones extremas debajo del asiento, la amonestación ya está siendo depositada en la mochila con violencia, y el odio hacia la profesora empieza a fluir con tal naturalidad como si la odiaras de toda la vida.

La esperada ultima hora, que no termina más y el celular se transforma en el pajarito del cucú que no para de salir y entra al bolsillo para dar la hora que controlaste hace 23 segundo y medios y tenes la esperanza que por arte de magia avance bruscamente a la hora del timbre.
El preciado timbre suena, y ya tenías todo guardado hace aproximadamente 10 minutos y con la birome del compañero aplicado redactaste la última definición en la palma de la mano izquierda. Vas en camino a la libertad cuando se escucha de atrás “Hay que comprar el modulo de Yoga I” y disimuladamente haces que no lo escuchaste y pretendes nunca haberte enterado que existía ese modulo.
Continuara…

Robo del Milenio.

Publicado por Gusty , viernes, 12 de marzo de 2010 10:42

Los mecanismo de defensa de los hippies norteamericanos produjeron que la densidad del petróleo disminuyeran en gran cantidad debido a la contaminación de los incas en Turquía, que migraron a esas tierras debido a las gripe del ñandú. La nostalgia de los anglicanos por el color de piel de Barack Obama produjo convulsión en el medio local, lo que no salió a a la luz es que fueron violados monjas noruegas. Y por eso robaron el banco macro.